Conmemoramos el Día de la Neurodiversidad: 5 años visibilizando el valor de la diferencia
Desde hace un lustro, nuestra institución se detiene cada 7 de abril para educar y sensibilizar. Este año, quisimos ir más allá de los nombres de los diagnósticos para enfocarnos en las personas y sus distintas formas de interactuar con el entorno.
En el marco del día internacional de la concientización del TEA, este 7 de abril conmemoramos el Día de la Neurodiversidad; una actividad institucional que realizamos desde hace 5 años con el propósito de visibilizar, educar, concientizar y sensibilizar a nuestra comunidad en torno a la neurodiversidad y la neurodivergencia.
Con este propósito, quisimos ir más allá de una mirada centrada en el diagnóstico, promoviendo la valoración y respeto por las distintas formas de aprender, interactuar y percibir el entorno.
Lo que pasó en nuestro colegio
Para ello, nuestros estudiantes de 8° básico realizaron una interesante exposición en el patio central del colegio, en cuyos stands se promovió la neuroinclusión. ¿Cómo se siente una persona neurodivergente a partir de los ruidos y sonidos del exterior? ¿cómo funciona su mente frente a desafíos motrices? estas fueron solo algunas de las preguntas que se buscaron responder. En las salas de clases, nuestros profesores propiciaron un rico diálogo junto a los estudiantes, a partir de situaciones que enfrentan día a día en el aula, promoviendo estrategias de apoyo mutuo y comprensión entre pares.
Una visita inspiradora
En esta línea, nuestros estudiantes de educación media tuvieron el privilegio de escuchar a dos destacados campeones de Para-Taekwondo, Paloma Martínez (campeona mundial) y Claudio Fuentes, quienes vinieron acompañados con sus respectivos apoderados.
Ambos jóvenes, personas con síndrome de Down, compartieron sus experiencias en torno a este deporte y el desafío frente a un mundo que, a pesar de que avanza hacia la tolerancia y la empatía, aún tiene mucho que aprender. El objetivo de esta visita fue demostrar a nuestra comunidad que no existen barreras cuando están de por medio cualidades como la perseverancia y la convicción de que no hay imposibles.
Palabras finales
En palabra finales, podemos decir que nuestro colegio ha dado una señal clara a la comunidad de que deseamos construir con ellos un espacio escolar más inclusivo, tolerante y empático. La tarea es desafiante, pero nuestro compromiso es permanente para seguir construyendo un espacio donde cada ritmo y necesidad tenga su lugar.

























